Caso 20

Un ciudadano extranjero, es detenido, en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, introduciendo la suma de trescientos mil dólares en efectivo, sin declarar.

DELITO: Blanqueo de Capitales (art. 254) del Código Penal.

TEMA: La simple posesión de dinero en efectivo, no configura el delito de Blanqueo de Capitales.

RESULTADO:

ANTECEDENTES DEL CASO

El 15 de abril de 2010, un ciudadano extranjero, fue aprehendido por funcionarios de aduana, en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, porque al pasar su equipaje por máquinas de Rayos X, se detectó que dentro de su maleta tenía un proyector, y un radio, que al ser revisados, ocultaban la suma de trecientos mil dólares en efectivo.


Los funcionarios comisionados por la fiscalía de droga, de cientos de billetes, tomaron cuatro al azar, y a estos, les tomaron muestras para ser analizadas en la máquina de IONSCAN, los que resultaron positivos a trazos de anfetamina, cocaína, y explosivo.

Con el resultado de esta prueba, el informe de aprehensión, y la posesión del dinero, la fiscalía Primera Especializada en Delitos Relacionados con Drogas, le imputó a mi cliente, el delito de Blanqueo de Capitales, procedente del narcotráfico, y también le ordenó la prisión provisional.


Mi cliente, en sus descargos ante el fiscal, dijo que, pertenecía a una familia acaudalada, tradicionalmente dedicada a la actividad relacionada con el café, no declaró el dinero, por temor a ser blanco de robo, y así evitar poner en riesgo su integridad física, ya que, meses previos, habían herido con arma de fuego a un amigo para robarle el dinero, una vez salió del aeropuerto, con dirección al Corredor Sur; por esa razón, desconociendo las consecuencias penales, decidió, no declarar por desconfianza que funcionarios avisaran a los malhechores que el traía dinero.


Señaló que, el dinero lo había ahorrado producto de su trabajo en la empresa familiar, como empresario no era la primera vez que venía, sólo que en esta ocasión, pretendía quedarse en el país, con planes de formalizar una relación de pareja, con una ciudadana extranjera, con más de 20 años de residir en Panamá, y que en el momento no tenía documentación para demostrar la procedencia del dinero.


Como ya se dijo, la fiscalía sustentó el cargo de blanqueo de capitales, en la tenencia de trecientos mil balboas en efectivo, el resultado a contagio a sustancias ilícitas, a través de una máquina de IONSCAN, marca ITEMIXER, y por la conducta de mi cliente, en no declarar el dinero.


Por la experiencia, sabíamos que el fiscal, negaría sustituirle la detención preventiva por otra medida cautelar, y menos, la revocaría, porque la posición demostrada en casos precedentes, es la de atribuirle al imputado la carga de la prueba o el deber de demostrar la fuente lícita de donde procede el dinero aprehendido.


Así que, una vez, se cumplieron los actos de imputación, declaración y aplicación de la detención provisional, decidimos ahorrar tiempo, y en seguida recurrimos a la autoridad jurisdiccional competente con una solicitud de fianza de excarcelación, con los siguientes argumentos:


• Respetado señor Juez, en nuestra petición, cumplimos con el requisito primario, ya que, el Código Judicial, establece en el artículo 2173, que esta pretensión es viable para todos los delitos, cuya pena mínima, no exceda de cinco años de prisión.


• Pero también, creemos que nos favorece, el hecho que, el fiscal haya imputado un delito que no se configura con los hechos acreditados en el expediente, ya que, la imputación presupone la comprobación, aunque sea de manera provisional de un hecho punible, y más, para ordenar la detención provisional, pero con los hechos acreditados hasta el presente, pareciera que se ha configurado un delito aduanero, por incumplir con la obligación de declarar los valores superiores a diez mil dólares, que el viajero tría al país, pero no la configuración del delito de Blanqueo de Capitales.


• El Tribunal competente, más que la defensa, sabe que el delito de Blanqueo de Capitales, es la conclusión o resultado de varias acciones que con el transcurso del tiempo se van entrelazando o concatenando para configurar los verbos rectores de recibir, depositar, negociar, transferir o convertir dinero, proveniente de un delito con el propósito de encubrir o disimular su origen ilícito.


• En el presente caso, ninguno de los verbos rectores establecidos en el artículo 254 del Código Penal, se ha demostrado, porque, los agentes de aduana, lo único que pueden dar fe, es que, mi cliente tenía un dinero en su equipaje, pero nada dicen, en cuanto quien le entregó el dinero, y con qué propósito lo recibió.


• El anterior análisis, a pesar que no es tan oportuno en la vía de excarcelación bajo fianza, si lo consideramos necesario a efecto que, el Tribunal observe, si por lo menos, el fiscal, cumplió con los mínimos presupuestos de la existencia del delito imputado, porque el resultado positivo a contagio con sustancias ilícitas, de la prueba de IONSCAN, es un indicio presuntivo, que determina que de alguna forma, los cuatro billetes se contagiaron con particulares o iones de componentes de las sustancias ilícitas a las que dio positivo, pero en ausencia de otros indicios, no puede el fiscal afirmar que el dinero procede del narcotráfico.


• Como quiera que, la persona detenida por delito cuya pena mínima sea inferior a cinco años, puede prestar fianza de cárcel segura para obtener su libertad, hasta este momento, existe incertidumbre con relación a la existencia del hecho punible, y a la ausencia de indicios sobre la presunta peligrosidad de mi cliente, para la sociedad y los fines del proceso, solicito con el debido respeto, se le conceda la fianza, y se fije la cuantía.


Mi cliente llegó al pabellón 8 del centro penal la Joya, y a la semana salió en libertad, escuché de parte de otros clientes que, algunos estaba murmurando sobre esa salida tan rápida, que quizás era un agente encubierto, lo cierto fue que, el Tribunal decidió en menos de una semana, y la fiscalía debido a la fortaleza de los argumentos, no apeló el auto que concedió la fianza.


Durante la investigación, la empresa naviera, certificó que mi cliente había laborado para ellos, por más de 5 años, devengando un salario promedio de cinco mil dólares por mes; los familiares nos enviaron documentos debidamente apostillados relacionados a la actividad agrícola, en el área del café, constancia de movimientos bancarios, y una declaración, certificando que mi cliente era el encargado de las ventas de los productos en el mercado.


Con la anterior realidad probatoria terminó la investigación, por lo que la vista fiscal fue elaborada por la fiscalía con base en los mismos indicios levantados al inicio del proceso, y con los que la defensa aportó durante la investigación.


Al llegar a la audiencia preliminar, le solicitamos al Tribunal la conversión de esa audiencia, en un proceso abreviado, que implica que, dentro del mismo acto, se dicta el llamamiento a juicio, y seguidamente se entra a la audiencia de fondo, quedando las partes, a la espera de la decisión de inocencia o culpabilidad.


La decisión de pedir un proceso abreviado, se basó en economía procesal, ya que, entre una audiencia y otra, pueden transcurrir varios meses, dependiendo la complejidad del proceso, y lo más importante es que, en un cálculo personal en el 99% de los casos, los jueces dictan llamamiento a juicio, entonces, intentar un sobreseimiento provisional, no compensaba, esperar tanto tiempo para la decisión final, sobre todo también, porque en la práctica, es mejor resolver el problema definitivamente, que someterse a una posibilidad de reapertura del caso.


Los argumentos del fiscal en la audiencia, fueron que, la conducta de mi cliente en no declarar el dinero, estaba respaldada por el conocimiento de la ilicitud de la procedencia del dinero, no era lógico transportar tan alta suma de dinero, cuando existían bancos que a través de transferencias o documentos negociables, se podía pasar el dinero de un país a otro; la procedencia ilícita estaba comprobada con el resultado de la prueba de IONSCAN, por lo que en este caso, la carga de la prueba se invertía a que mi cliente tenía que demostrar la fuente lícita.


En el turno de la defensa, recurrimos a los siguientes argumentos:


• En este juicio oral, donde está en juego la culpabilidad de mi cliente, la suposición no forma parte del deber del fiscal, porque en derecho, este juicio se desarrolla sobre la base de la acusación del fiscal, lo que implica que éste debe probar, no solamente, la existencia del delito, sino también la culpabilidad del acusado.


• Probar los hechos de la acusación, significa que el fiscal, demostrará que mi cliente realizó algunas acciones que, al final configuran el delito de Blanqueo de Capitales, pero la única acción acreditada en este proceso, es que mi cliente introdujo al país, la suma de trecientos mil dólares, sin reportarlos en la declaración de aduana.


• Esta acción no está descrita entre los verbos rectores de las conductas iniciales camino hacia configurar el delito de blanqueo de capitales, por lo tanto, el fiscal no debe especular, en cuanto a la forma en que el dinero llegó a manos de mi cliente, porque no tiene pruebas, si terceras personas se lo entregaron, y con qué propósito, lo cierto es que, mi cliente declaró que el dinero es de su propiedad, por una costumbre familiar, en hacer ahorros en casa, y no en bancos, lo acumuló en su residencia, de la venta del producto del café,


• Como sabemos, el delito de Blanqueo de Capitales, se configura, cuando una persona natural mediante la realización de varias acciones que en el transcurso del tiempo se van concatenado hasta concretar el delito, donde unas de estas acciones, son, recibir, depositar, negociar, transferir o convertir; no obstante, cada una de estas conductas no pueden surgir de la imaginación del fiscal, sino que, debe probarse cada una de ellas, pero éste se ha limitado a decir, que mi cliente no ha demostrado la fuente licita del dinero, pero tampoco él ha acreditado la concurrencia de los anteriores verbos rectores, por lo que este primer requisito no ha sido demostrado por la fiscalía.


• Tampoco el fiscal ha demostrado, que mi cliente tenía conocimiento que el dinero surgió de una actividad ilícita, por cuanto que, lo único que ha presentado, es el dinero, no obstante, mi cliente si explicó que el dinero proviene, una parte, de la venta del producto de la finca familiar, y la otra, del trabajo que por años realizó en la naviera, siendo así, este otro requisito que es fundamental para configurar el delito, igualmente no se ha acreditado.


• La procedencia del dinero, y el propósito de encubrir o disimular su ilicitud, son presupuestos posteriores, que forman parte de los requisitos para que finalmente, más allá de toda duda razonable, el Tribunal determine que el acusado cometió el delito, pero si el fiscal no demuestra las conductas, el Juez, no puede sustituir la falta de prueba de éste, por lo que, el único indicio del resultado de la prueba de IONSCAN, no es suficiente, para afirmar que el dinero proviene de fuente ilícita, y por otro lado, el fiscal, no ha mencionado con qué medios de pruebas o indicios, demuestra que el propósito de mi cliente era encubrir o disimular el origen ilícito del dinero.


• El fiscal no ha demostrado ninguna de las conductas, y acciones que configuran el delito de Blanqueo de Capitales, por lo tanto, mi cliente debe ser merecedor de una sentencia que lo declare inocente de esta acusación, es lo que pedimos con mucho respeto, señor Juez.

RECOMENDACIONES

• Creo que en este tipo de delito, es muy importante que el abogado, empiece sus argumentos desde el tipo penal que describe el delito hacia las pruebas con las que se demuestra la ejecución de lo descrito en la norma.


• Lo que ocurre es que, muchas veces, los alegatos se hacen de afuera hacia dentro, con el riesgo de no encontrar el punto, y perder el enfoque, por tanta información que hay en el expediente.


• El conocer la procedencia del delito de Blanqueo de Capitales que ha imputado el fiscal, ayuda mucho a la hora de plantear la defensa, por ello, es importante, que se le exija al fiscal en la imputación, que aclare, cual es el verbo rector acusado, y de qué delito procede el tipo de blanqueo imputado.

 












marketing digital en panama OROBIO OROBIO OROBIO OROBIO
OROBIO